
Fama, dinero, fortuna, no tengo ninguna ni voy a tener. Me cuelgo mirando la luna, si no cazo una qué le voy a hacer? Me aburren los planes, me amarga el deber, arriba no hay nadie, abajo no sé. Hoy no me caso con cualquiera ni me vendo por monedas, ya no me compro lo que brilla en las vidrieras. Persigo melodías y me salgo con la mía: al sueño le doy de comer todos los días. Ya no corro en el andén apurada, yo no soy esa fulana de tal, responsable, prolija, educada, cortés y puntual.

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