Sucede que a veces sales de un bar y la luz quema la piel de este vampiro que te ama,
te llena la frente de fino polvo marrón-sur, bostezas y te queman agujetas en las alas.
Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.

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