
Puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Puedo ponerme digna y decir
"toma mi dirección, cuando te hartes de amores
baratos de un rato me llamas"...
Y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fé
tu noche y tu día,
tu rencor, tu por qué, tu agonía...

No hay comentarios:
Publicar un comentario